"Yo me defendí, nunca quise matarlo", dijo la justiciera de Madero
Bernarda Garay Ocampo, la mujer paraguaya que en octubre pasado persiguió y mató de un balazo a un ladrón que la había asaltado en su casa de la localidad bonaerense de Villa Madero, aseguró este viernes que nunca quiso matarlo, que se defendió y se mostró arrepentida de lo sucedido.
"Yo me defendí de una agresión. Nunca quise matar al hombre, ni siquiera le dije 'ladrón' cuando le pedí que me devolviera mis cosas. Pido perdón a los familiares (de la víctima)", dijo esta mañana Garay a la prensa al acudir en los tribunales de San Justo a la audiencia preliminar del juicio en el que será juzgada por el homicidio del delincuente.
Este viernes se realiza una marcha organizada por familiares y amigos de Bernarda, para mostrar apoyo en el juicio que se le sigue por el asesinato del ladrón.
El hecho ocurrió el 10 de octubre, cuando dos ladrones entraron a robar a la casa situada en avenida Vélez Sársfield al 1300, y uno de los asaltantes, al reducir a la mujer, -una empleada doméstica de 47 años- la tiró sobre la cama y la ató de pies y manos con los cables de un televisor.
Luego, el delincuente colocó en una bolsa varios aparatos electrónicos y otros objetos, pero su cómplice, que al parecer se había quedado de "campana" en la puerta, le gritó que se fueran porque venía alguien y ambos escaparon a la carrera.
El ladrón dejó en la casa un revólver y cuando la mujer logró desatarse, salió a perseguirlo con el arma en la mano y le gritó que les devolviera sus cosas.
Según López Carribero, su clienta tenía "el sólo fin de retrotraer el estado de las cosas y recuperar el poco dinero que tenía para la compra de sus remedios oncológicos" y disparó porque el delincuente amagó con sacar un cuchillo.
Por el hecho, la mujer estuvo un día presa y luego fue liberada, pero el fiscal de La Matanza Guillermo Bordenave la acusó de homicidio simple, cuya pena es de ocho a 25 años de prisión.